Cocinas Reales

Cocinas de hoy y de siempre

A TODO TRAPO

La alegría «de» una cocina o mejor dicho «en» una cocina se denota en los pequeños detalles, que hacen que su universo sea mucho más acogedor. A mí el tema de «estar a gusto» en esta estancia es algo que me parece tan importante como el hecho de estar cómodo en cualquier otra habitación de la casa. Si en el salón o en el dormitorio nos preocupamos de poner un cuadro, una alfombra o cualquier otro elemento decorativo que nos ayude a crear una ambiente cálido y cómodo», ¿porqué no hacerlo en un lugar como la cocina en la irremediablemente acabas estando?.

Instantes antes de la preparación de un pisto, con el paño de rigor

Hecho este preambulo, os estareis preguntando, ¿pero este traperío a son de que viene?. Pues veréis, los trapos forman parte inherente en mi cocina, lugar en el paso muchas horas, muchas de ellas por obligación, (como tod@s)) pero en la mayoría de las ocasiones, por relajación, pues para mí no sólo es un lugar para el cocinado diario, sino que es lugar donde arreglo mis plantas de la terracita, hago mis arreglos florales y tomo mis infusiones, entre otras cosas a destacar. En mi caso y en mi casa, la cocina es el centro neurológico de la misma y tengo la inmensa suerte de sentirme a gusto y cómoda en ella.. Fijaos como será que he creado un blog precisamente porque me encanta todo su universo.

Preparando un bouquet

Y los trapos forman parte de ese mundo textil imprescindible en la cocina, al igual que los delantales, cortinas, manteles y servilletas. Pero los trapos usados y renovados a diario, son estrictamente necesarios en el desarrollo de de las actividades que conlleva el cocinado. Y para mí, mientras más bonitos mejor. Es más, si me regalas una plancha, una aspiradora o una lavadora, como a mi prima Lucía, corres el riesgo que te ponga como «un trapo». Pero en cambio si me regalas una taza, un plato o un tiesto para las flores, estaré más que encantada. Y dentro de esta categoría podemos incoporar a los manteles y trapos. Por lo que si vas por ahí y ves unos trapitos divinos para la cocina, recuerda que a mí me chiflan, eso sí he dicho bonitos, no esos que ponen recuerdo de «Villa ….» o algo parecido, esos repito ¡NO!. Pero de esto ya dejé constancia en el post » A VUELTAS CON LOS SOUVENIRS»

El mantel, regalo de lourdes. Me encanta es alegre y colorido. ¿No me diréis que con él de fondo el arroz con leche no resulta más apetitoso?
Cuando no me decido por un sólo color, fácil… compro los dos.

En muchas de las fotos de los diferentes posts que he publicado aparecen los «trapos o trapitos». Con ellos me ocurre algo extraño. Así como la vajilla, vasos y cubiertos los considero como de pertenencia común, los trapos los considero sólo míos, es por eso que me preocupo de que sean bonitos y estén siempre a punto de revista. Tienen un ciclo de vida limitado, pues se lavan diariamente por lo que se acaban deteriorando pronto. Pero esta cuestión no me importa demasiado, les sustituyo por otros igual de coquetos.

Entendamonos, no se trata de consumismo o materialismo, si no de rodearte de cosas bellas, son pequeñas cosas que hacen la rutina cotidiana mucho más llevadera. Es como poner plantas, flores, todo tiene un sentido si te gusta. Es tu cocina, son tus cosas. Para una «simply life», el poder lo tienen las cosas pequeñas, pero no por eso dejan de ser menos importantes.

A este paño tan bonito, le adorné los bordes con ganchillo.
El trapito de cactus es muy recurrente en mi cocina…
Más cactus, como no podía ser de otra manera.
Algunos son tan versátiles por tamaño y print que los uso como pequeños manteles.
Las ajetreadas navidades bien merecen sus trapitos, con diseños propios de esas fechas.
Mise en place para unas ricas patatas a la riojana

Quizás os extrañe que le haya dedicado todo un post a los «trapos», pero es que soy de las que disfruta de las pequeñas cosas de la vida. He descubierto que el encanto de casi todo radica en los detalles simples. Simple en su acepción de sencillo, no de vano, porque si de una cosa estoy segura es que lo sencillo es al final lo válido, lo real y lo auténtico. Y de eso amigos es al fin y al cabo es de lo que va la vida.

Me tomo unos días de asueto en este verano que esttá resultando muy cálido, pero del que tengo la sensación que se me escapa de las manos. Os deseo unos muy felices días a tod@s.

UNA COCINA EN EL PUEBLO

Como autora de este blog voy a volver a recalcar, (más que nada, por si hay algún despistado o despistada que se acaba de asomar a él y se ha saltado los preliminares) que este es un blog de cocinas de verdad, de las autenticas. Y las que aparecen en él no son impostadas, cómo mucho existe una preparación o colocación un poco más esmerada por parte de las dueñas para las fotos. Son cocinas tan reales como la vida misma, muy vividas, y tan personales como las personas que en ellas se desenvuelven cada día. Ni más ni menos. A la hora de publicar las fotos es lógico que las dueñas se preocupen de como se van a ver las imágenes de sus cocinas, por lo que el atrezzo es merito todo de ellas. Si bien es cierto que la mayoría me pregunta que como las quiero, lo normal es que yo les responda, que las quiero en horizontal, esto no es un capricho mío, sino más bien una simple cuestión de formato en la edición del blog. Todos lo demás corre por la cuenta y gusto de mis gentiles «colaboradoras». Debo decir que todas superan el trance con nota. Son muy pocas las ocasiones en las que la autora de las fotos soy yo. Por lo que una vez más tengo que reconocer y agradecer que esta sección del blog no sería posible sin la colaboración de ellas. Y digo ellas, en femenino, pues hasta ahora no he podido conseguir ninguna cocina enviada por un varón, aunque no pierdo la esperanza. Me consta que alguno me lee. Ahí lo dejo.

Como ya he dejado patente en algún post, me gustan todas las cocinas: rusticas, eclécticas, nórdicas, country, shabby chic, industrial, boho chic… Pero como para casi todo, siempre hay una excepción y en mi caso son las cocinas minimalistas, tal y como dejé constancia en el post «MINIMALISMO», dentro de la sección de ESTILO PROPIO. Me parecen cocinas sin vida y por lo tanto sin alma. No invitan a cocinar y ni tan siquiera a la intimidad que se crea en las cocinas al calor no sólo de una olla o una sartén, sino de una buena conversación. Nada a la vista que sugiera que en esa cocina se cocina. Todo está tan escondido y es tan aséptico que no me transmiten absolutamente nada.

Leer más

UN RINCÓN PARA LAS FLORES

 Las flores son adictivas, y constituyen un bonito hobby, te relajan mientras les dedicas los cuidados debidos. Plantar, replantar, quitar las hojas secas, regar, abonar, hacer esquejes, semilleros y obsevar como tus desvelos dan sus frutos en forma de preciosas plantas, puede llega a convertirse en una verdadera ilusión en la vida. Sí que es verdad que existen personas con mano para las plantas, al igual que existen personas con mano para la cocina. De hecho conozco algunas y hay una cosa que puedo constatar, sin ningún género de dudas y es que a todas, todas, les apasionan las plantas y la cocina. Tampoco me vale la manida excusa es que a mí se me mueren. Ya sabemos porqué ocurre esto, ¿verdad?. Es sencillo pues por que no las haces caso, ni más ni menos. Pero si te tomas la pequeña molestia de saber cuales son sus características para un mejor cuidado, ellas sabrán agradecértelo luciendo esplendorosas.  Así que si aún no te has adentrado en el maravilloso mundo de las plantas, desde aquí te insto a que lo hagas. Existen de interior y exterior, las hay que toleran mejor el sol, o necesitan menos luz.. Y también tenéis las aromáticas, (de las que ya hice el correspondiente post «RECETAS FACILES CON HIERBAS AROMATICAS»)  si le queréis dar cierta utilidad a vuestras plantas. Da verdadera satisfacción utilizar tus propias plantas aromatizantes y saborizantes. La lista de flores para poder elegir es inmensa y seguro que  entre todas ellas encentrarás las que más se ajusten a tu gusto y bolsillo.

Mi querida albahaca, que resulta irresistible para los caracoles, circunstancia que por cierto me trae de cabeza.

Leer más

ESCALIVADA DE VERDURAS

Siguiendo con la tónica de hacer platos de verdura sin demasiadas complicaciones, he decidido mostraros uno de los más fáciles que conozco. Estoy segura que esta receta será del gusto de l@s amantes de lo sano, pues no sólo es bajo en calorías si no que su alto contenido en fibra resulta ideal para los que se cuidan por fuera y por dentro.

Ingredientes: 2 Berenjenas, 2 calabacines,1 cebolla, 2 pimientos rojos y una cabeza de ajos (esto al gusto), aceite de oliva virgen y sal.

Las fotos os resultarán muy ilustrativas pues todos los ingredientes, una vez lavados, van al horno, y dependiendo del mismo estarán una hora aproximadamente a 200 º (esto es orientativo pues depende de los hornos).

Las sublimes verduras para preparar la receta

Regadas con aceite de oliva virgen y con sal al gusto y al horno

Ya están asadas, esperar a que enfríen un poco, no tiréis el jugo que han deprendido mientras se hacían…
empezar a pelar, es fácil si están calientes…
Ya están todas peladas…
y cortadas en tiras…
las introducimos en una fuente y con el jugo que han soltado las regamos y… fin.

No me direis que no teniá razón cuando os dije que era muyyy fácil de preparar. Al igual que la PIPERRADA, de la que ya hice su correspondiente post, puede servir como un primero o como un buen acompañante de carnes o pescados. Lo dejo a vuestra elección.

Un beso, feliz semana y hasta pronto.

MIS SUCULENTAS REALES

No puedo precisar en que momento las plantas suculentas pasaron de serme absolutamente indiferentes a apasionarme. Creo que fue un enamoramiento paulatino. Mi adoración por ellas comenzó cuando en una de las paredes de mi cocina coloqué una estantería, en la que puse 4 tiestitos con algunos cactus, que por cierto son las suculentas más conocidas del mundo. Fue mi marido, el que no mucho tiempo después, al repostar en una gasolinera se fijó en un cactus y le pareció «bonito y diferente» lo compró y tuvo la gentileza de obsequiarme con él. Y desde entonces ha sido un no parar con las suculentas, tanto que ha empezado a convertirse en un «problema» la ubicación de tantas. Si queréis ver el aspecto actual de ellas os conmino a que le echéis un vistazo al post «LA TERRACITA DE MI COCINA».

Los primeros cactus
El primer cactus, el primero de much@s
Comienzan a aumentar
Leer más