Cocinas Reales

Cocinas de hoy y de siempre

DISFRUTAR DE LAS PEQUEÑAS COSAS DE LA VIDA

Una de las cosas que más me gustan son las flores. No concibo la vida sin ellas. Por eso cuando voy por la calle y miro a los edificios y en algunos de los balcones o ventanas veo las macetas llenas de flores luciendo esplendorosas, me da la sensación que el edificio cobra otra vida. Y si coincide que al lado hay otro balcón sin  rastro de ellas, el efecto es absolutamente diferente. Las flores producen ese mágico efecto.  No solo en los edificios tienen ese maravilloso poder de embellecer las fachadas. Cualquier lugar adquiere un aspecto totalmente diferente si las flores forman parte de él.

Yo tengo un minúsculo jardín que en invierno permanece dormido, recordad que vivo en el Norte, pero cuando la primavera se despereza y las rosas, hortensias  y rododendros empiezan a florecer tímidamente hasta alcanzar su máximo esplendor, yo aprovecho para hacer pequeños ramilletes, que coloco en mi cocina.¡Sí!, esos  que podéis ver en las ilustraciones de este modesto blog.

Tortilla de patatas con pimientitos, unos pequeños pasteles para endulzar el final de la jornada y un café. Perfecto, acompañado, eso sí, de unos pequeños girasoles.

 

 

La verdad es que son muy pocos los días del año en los que no cuento con alguna flor en mi mesa. Me he acostumbrado tanto, que incluso las silvestres me sirven maravillosamente.

 

 

Cuando comienza el otoño, suelo comprar de vez en cuando algún  ramo de flores cortadas, en el supermercado o floristerías, pues me gusta tenerlas en mi cocina. Si por mí dependiera, las tendría siempre, pero existen otras prioridades,… que le vamos hacer.

Mi prima Katy me regaló un precioso ramo de tulipanes, del que ya os dejé  testimonio fotográfico en el post de RECETAS «salpicón de marisco», y mi amiga Mari Carmen» una preciosa orquídea que aparece  al principio del post «Flores en la cocina».

 

 

Flores por mi cumpleaños. Regalo de mis chicos.

 

Bonitas calas adornan la cocina de lourdes.

No necesitamos ninguna excusa para rodearnos de flores, está muy bien que nos regalen o que las regalemos en el día de la madre, en los cumpleaños, cuando vamos a visitar a una madre con su bebé recién nacido, o a un amig@ al hospital, en el día de San Valentín… No concebimos a una novia sin su ramo, ni que las flores no estén presentes en la iglesia o en el  lugar elegido para la ceremonia, ni en la mesa nupcial. Pero pienso que todavía no hemos integrado las flores plenamente en nuestra cultura diaria. En algunos países las flores forman parte de la vida cotidiana. Los países del centro y norte de Europa son los mayores demandantes de ellas y forman parte de su día a día. Es normal encontrarlas  en su cesta de la compra. Las floristerías son mucho más numerosas. En las mesas de las cafeterías y restaurantes lo normal es encontrarla en los centros de mesa. Y en sus casas adornan primorosamente cualquier rincón.

Este es uno de los ramitos que me acompañan normalmente en mi día a día en la cocina. Pues las rosas y las hortensias habitan en mi jardincito y me alegran todos los días.  El cuadrito lo hice aprovechando la tapa de una pequeña libreta que compré porque me gustaba  la frase. «Disfruta de las pequeñas cosas de la vida» es el titulo  que he elegido para ilustrar este post, porque  las flores son una de esas cosas bellas que la madre naturaleza nos ofrece Y a mí me hacen feliz.Las flores cortadas más comunes para hacer ramos o buqués (buquets) son las rosas, los lirios, margaritas, crisantemos, gerberas, tulipanes…, y mis preferidas, las peonías.

Y vosotr@s, tenéis alguna flor favorita?. Un beso y hasta pronto.