Cocinas Reales

Cocinas de hoy y de siempre

EL FLAN DE HUEVO

Tengo que reconocer que en cuanto a repostería mi recetario  es muy limitado, pero, sin falsa modestia, el arroz con leche lo bordo, al igual que la tarta de queso y el flan, que es la especialidad de la casa.

No me libro ninguna navidad del flan de huevo, y una vez que acaba la cena comienza el  esperado desfile de postres. De unos años para aquí ha comenzado una pugna en la que se dilucida cuál es el mejor de esa Navidad. Mi flan no entra en ese debate, pues se da por supuesto que siempre es el mismo.  Esta Navidad hemos tenido una sorpresa, una tarta de manzana con sabor a limón, por supuesto que  no era la intención de nuestra maestra repostera, Lourdes.

 Este año ha ganado la tarta de queso al horno de Aida. Aunque he de reconocer que los demás estaban muy ricos también.

Con todo este repertorio de postres, podríamos afirmar que es «una dulce Navidad».

Así que os presento la receta de mi flan, por si os animáis hacerlo.

Puede parece un postre simple, pero os aseguro que no lo es de ninguna manera. He comido o cenado en suficientes restaurantes y como para saber que no siempre se consigue. A decir verdad me he llevado verdaderos chascos.

Necesitas para cuatro personas; 8 huevos grandes, de los que seis se separan las yemas y  se desechan las claras y los otros 2 enteros. Batelos en un recipiente junto a 8 cucharadas de azúcar y vertemos medio litro de leche entera muy caliente. Lo removemos bien y lo echamos a la flanera en la que ya habremos incorporado el caramelo líquido y estará frío.

Tapamos la flanera y la metemos en un recipiente con agua hirviendo y al horno precalentado a unos 200 grados  y durante una hora (dependiendo del horno). Para saber si el flan ya está hecho, pinchar con un palo de madera, como los de los pinchos morunos y si sale limpio es hora de sacarlo. Lo dejamos enfriar y a la nevera.

Caramelo líquido: unas 10 cucharadas de agua y unas 10 de azúcar. Calienta el agua  hasta hervir y añade el azúcar, remueve y remueve, hasta que adquiera un tono dorado. Ten cuidado no se te queme y de no quemarte tú. Yo siempre lo hago en un cazo y rápidamente lo vierto en la flanera a la que doy vueltas hasta que el caramelo cubra el fondo y parte de los laterales de la flanera.

Y con este postre me despido deseando a tod@s mis cociner@s reales un ¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!!. Hasta el año que viene  😉❤