Cocinas Reales

Cocinas de hoy y de siempre

UN RINCÓN PARA LAS FLORES

 Las flores son adictivas, y constituyen un bonito hobby, te relajan mientras les dedicas los cuidados debidos. Plantar, replantar, quitar las hojas secas, regar, abonar, hacer esquejes, semilleros y obsevar como tus desvelos dan sus frutos en forma de preciosas plantas, puede llega a convertirse en una verdadera ilusión en la vida. Sí que es verdad que existen personas con mano para las plantas, al igual que existen personas con mano para la cocina. De hecho conozco algunas y hay una cosa que puedo constatar, sin ningún género de dudas y es que a todas, todas, les apasionan las plantas y la cocina. Tampoco me vale la manida excusa es que a mí se me mueren. Ya sabemos porqué ocurre esto,¡ verdad?. Es sencillo pues por que no las haces caso, ni más ni menos. Pero si te tomas la pequeña molestia de saber cuales son sus características para un mejor cuidado, ellas sabrán agradecértelo luciendo esplendorosas.  Así que si aún no te has adentrado en el maravilloso mundo de las plantas, desde aquí te insto a que lo hagas. Existen de interior y exterior, las hay que toleran mejor el sol, o necesitan menos luz.. Y también tenéis las aromáticas, (de las que ya hice el correspondiente post «RECETAS FACILES CON HIERBAS AROMATICAS»)  si le queréis dar cierta utilidad a vuestras plantas. Da verdadera satisfacción utilizar tus propias plantas aromatizantes y saborizantes. La lista de flores para poder elegir es inmensa y seguro que  entre todas ellas encentrarás las que más se ajusten a tu gusto y bolsillo.

Mi querida albahaca, que resulta irresistible para los caracoles, circunstancia que por cierto me trae de cabeza.

Creo que a estas alturas, ha quedado patente que las flores son algo que me apasionan. De hecho, las flores son necesarias para tod@s e imprescindibles para  las abejas, que se acercan diariamente en primavera y verano a por su ración de polen y néctar. Y digo esto porque no no sé si somos del todo conscientes de la necesidad vital que tenemos de estos insectos. Sin su función polinizadora, la actividad agrícola prácticamente desaparecería. Por ejemplo esto ocurriría con el  60% de las frutas. Así que colocar tiestos y macetas con flores en nuestros balcones y terrazas no sólo son un regalo visua,l si no que además ayudamos a estos necesarios insectos a realizar su maravillosa tarea en la naturaleza. 

 En esta fotografía podéis ver como un regordete abejorro, con su peculiar zumbido, busca el néctar del pensamiento blanco de arriba a la derecha. Si no les molestas, ellos no se sentirán amenazados y por lo tanto podemos estar tranquilos de que no sentirán el menor deseo de picarnos.

Dicho todo esto  ya no te quedan demasiadas excusas para no comenzar a ser un poco más feliz con la compañía de ellas. Yo las tengo en casi todas partes, y en la cocina como no podía ser de otra manera también. Podéis leer el post «FLORES EN LA COCINA», cualquier tarde de estas de verano. 

Mi cocina es pequeña, pero muy luminosa, gracias a la cantidad de luz que  entra por una ventana y un balcón. Pero tengo la suerte que esta va a dar a una pequeña terracita. La cual desde hace ya dos años ha ido cambiando paulatinamente hasta cobrar su aspecto actual, del que ya he dejado constancia en el post «LA TERRACITA DE MI COCINA». 

Cuando decidí trasladarme a esta pequeña cocina de arriba, lo hice por unos cuantos motivos prácticos, aún a sabiendas que la que dejaba, era, infinitamente más grande y me iba a encontrar con el hándicap de la escasez de metros. Todo esto ya lo expliqué en el post «COCINA GRANDE O COCINA PEQUEÑA»  y os lo comento de nuevo más que nada por si queréis echarle un vistazo.

 Tengo que decir que la terracita a la que da la cocina estaba situado un tendedero que ocupaba casi todo el espacio. Era imperativo quitar semejante armatoste, Estéticamente quedaba horrible y además era un recordatorio constante de la dichosa ropa.. ¡Como si no fuera suficiente el proceso de lavar, colgar, recoger y planchar!.siempre que miraba hacia la puerta del balcón Ahí estaba el tendedero,,omnipresente, ocupando un lugar  que le correspondía en absoluto.  Y obedeciendo a un impulso irrefrenable cierto día el tendedero, fue a parar directamente al contenedor de basura. Simplemente priorice mi relax visual.  Era hora del hacer un cambio, y empezar hacer las cosas solo por el gusto de tenerlas. y no por la practicidad. Reconozco que el sentido estético lo tengo muy marcado, nací con él.  Pero algo había que hacer con la ropa y el problema lo resolví  encargando dos colgadores plegables, que instalé en la  cocina de abajo, ya que esta había pasado a un segundo plano, sólo para reuniones más numerosas de amigos y familiares . Este cambio de ubicación del tendedero contaba con la ventaja adicional de no tener que preocuparme de si llovía o no.  En el Norte, sólo l@s mas osad@s salen a la calle dejando la ropa al aire y a merced de nuestro cambiante tiempo. Puede que salgas a la calle con un bonito sol, pero a nadie que  haya nacido o criado en el norte, le pilla por sorpresa que en un  determinado momento, el astro rey se oculte detrás de unas nubes y de repente se puede  desatar una  tormenta o comenzar nuestro famoso chirimiri, que te cala, lenta y pausadamente, casi sin darte cuenta.  Y tú automáticamente piensas «mi ropa y estaba seca» horror de los horrores.

En fin… a lo que iba, una vez resuelto el problema del tendedero, me puse manos a la obra, para conseguir dar un cambio radical a este reducido espacio. Nada que unas flores no logren, ellas lo consiguen casi instantáneamente. 

Compré unos tiestos de metal y para protegerlos de la humedad fueron pintados con una pintura especial contra el óxido y de color blanco. Otros tiestos comprados o reciclados empezaron a formar parte de ese rincón tan especial en el  que se ha convertido.

Sólo quedaba poner flores, muchas flores, la terraza es pequeña por lo que el dispendio en ellas no iba a ser cuantioso. Así que unos cuantos  viajes a los viveros de los alrededores obraron la la magia… y desde entonces amig@s y familiares se muestran encantad@s, al igual que yo, cuando pasan delante del balcón de mi casa.

La terraza, de la que me preocupo que siempre tenga flores, me alegra todos los días. Levanto la persiana del balcón de la cocina por la mañana y allí están ellas, me dan los buenos días, con sus preciosas flores y su extensa gama de tonos verdes. Descubrir que ha nacido una flor nueva es para mí todo un espectáculo. Estos «pequeños» y «simples»detalles son maravillosos y eso es lo que os quiero transmitir en este post. Deciros que cualquier rincón de vuestra casa puede ser un bonito escenario para vuestras plantas. Saca de una vez  a esa o ese  jardiner@ que llevas dentro y prepárate para disfrutar.

Después llegaron «ellas», las crasas… cuya historia os narré en el post «MIS SUCULENTAS REALES», (sí soy consciente que me estoy poniendo pesadita con la recomendación de poss publicados con anterioridad) que me tienen absolutamente enamorada y que ha intensificado mi pasión por las plantas, aún más si cabe. Las suculentas constituyen un mundo igual pero diferente a la vez, aunque parezca paradójico, dentro del reino vegetal.

En casi todos los post que publico, las flores siempre aparecen, ya sean directamente o en un plano más secundario. Son una constante en mi día a día y es normal que aparezcan en casi todas las fotografías. Ellas son poesía para la vista y el olfato y un bálsamo para los vaivenes de la vida.

Pequeños bouquets en mi cocina, regalo de mis adoradas flores. 

Aquí abajo os dejo una pequeña muestra de mis flores que han brotado este verano. Algunas todavía no han salido, están algo perezosas, pues en el norte el estío todavía se está tomando su tiempo.

Ya brotaron LAS HORTENSIAS, un verano sin hortensias no parecería verano.

Y LAS HERMOSAS DALIAS, de diferentes pétalos y colores.

LOS ELEGANTES LIRIOS

Y ahora que es verano los bonitos GERANIOS de mi balcón lucen esplendorosos.

HIBISCUS ROJO PASIÓN

No me olvido de mis queridas ROSAS, con las que hago bonitos ramos que coloco en mi cocina.

Después del post «SORTEO Y CONCLUSIONES», y basándome en vuestros comentarios, he creado una nueva sección «PLANTAS» que se subdivide en «SUCULENTAS»  y «FLORES», para que con sólo buscar en el menú, tengáis a mano las flores, que ocupan parte de mi tiempo y de mis anhelos.

Recordad que las plantas son seres vivos y muestran características comunes a las personas; algunas son muy mimosas por lo que necesitan más cuidados y atenciones. Las hay que crecen rápido mientras que otras se toman su tiempo.. Algunas prefieren el calor y la plena exposición al sol, en cambio otras prefieren la semisombra o la sombra. Las hay que adoran el agua y por lo tanto los riegos han de ser más abundantes, y en contrapunto tenemos las que sólo necesitan agua cuando su tierra está totalmente seca. Tenemos las hogareñas (interior) y las que no entran en ella (exterior). Incluso existen las acuáticas y las aéreas. Esto es versatilidad, sin duda.

 

 

Los maravillosos cactus amantes del sol.

 

 

El clavel de aire, que no necesita tierra para vivir. Cuando transcurre un tiempo el mismo se subdivide, cae y  es otra planta completa, que puedes volver a colgar. La planta fue un regalo de mi cuñado Fernando, al igual que la bananera de la que cuelga.

 

Ahora que llega es verano y quizás tengáis algo más de tiempo, puede ser un buen momento para comenzar con las flores, pues la mayoría están en todo su esplendor y quizás, os volváis una loca del mundo vegetal como yo.  Si es así no olvidéis comentármelo. Y si ya lo erais, animaros a mandarme vuestras fotos, que yo estaré encantada de publicar en este vuestro blog. 

Y con este visual post me despido de tod@s vosotr@s. Un beso y hasta pronto cociner@s reales.